Gaudí y la Síntesis Arquitectónica

Por: Antonio Castillo

“La primera cualidad que ha de tener un objeto para ser bello es cumplir con el objeto a que está destinado, no como si reuniéramos los problemas resueltos por separado y los recopiláramos para darnos un resultado heterogéneo, sino tendiendo a alcanzar una solución de unidad que atienda a las condiciones materiales del objeto, a su uso, al carácter, y sintetizado y sabidas las buenas soluciones, tomar la resolución más adecuada al objeto de lo que se desprende que hay que atender al uso, al carácter y a las condiciones físicas.

[…]

El Carácter religioso es el que tiende siempre a lo más grandioso desde el momento que su objetivo es un misterio, cualidad que se alcanza por una infinidad de medios, que nos obliga a considerar actualmente la religión con relación a la sociedad, […]”

Antoni Gaudí, “Manuscritos sobre ornamentación”.

La arquitectura, como es sabido, es una bella arte y aspira, por lo tanto, a producir algún tipo de sensación estética. Pero la arquitectura es, al mismo tiempo, útil, pues responde a lo que (al menos, en las sociedades civilizadas) se entiende como una necesidad básica del ser humano: la vivienda. Desde hace muchos años, uno de los lugares comunes más frecuentes entre los teóricos de la arquitectura al hablar de la obra de Antoni Gaudí ha consistido en afirmar que su gran aportación radica en la síntesis arquitectónica entre estructura y forma, entre utilidad y sensación estética1. Sin embargo, como señalan J. L. González Moreno-Navarro y A. Canals Balagué, en todos estos autores “cuando se habla de síntesis, lo que ocurre casi siempre con Gaudí es precisamente lo que denuncia Pane y sin embargo él mismo hace: es una síntesis parcial, referida en este caso sólo a los aspectos estructurales en sí mismos, y en otros casos a otros aspectos parciales”. En otras palabras, al estudiar la síntesis arquitectónica gaudiniana se ha acostumbrado a destacar el aspecto estructural o funcional de la misma, descuidando o ignorando por completo toda referencia al ambiente con el que sus construcciones se relacionan (es decir, la ciudad y sus habitantes) y, por consiguiente, al efecto estético que producen. Esto ha ocurrido, sobre todo, al estudiar los edificios domésticos de nuestro arquitecto, por cuanto los edificios religiosos, como añaden González y Canals, “poseen una mayor simplicidad espacial junto con una presencia franca de los elementos estructurales a lo que se añade un simplísimo programa ambiental. Justo lo contrario de los domésticos. Sin duda, hablar en estos últimos de su auténtica síntesis arquitectónica, la que reúne espacio, ambiente y todo lo demás, es bastante más difícil”2.

Lo expuesto hasta aquí plantea, al menos, dos preguntas importantes. En primer lugar, ¿por qué se ha concedido tradicionalmente esa prioridad al aspecto estructural, funcional y constructivo, a la hora de analizar la síntesis arquitectónica propuesta por el arquitecto catalán? Y segundo, ¿qué relación con lo religioso tendría una arquitectura en la que, cuestionando ese privilegio de lo funcional, se propusiera una síntesis general, es decir, una suerte de continuidad entre la estructura del edificio y el efecto estético que persigue, entre el aspecto funcional de la construcción y el medio en el que se inserta? Para responder a la primera de estas dos preguntas, tal vez sea de alguna utilidad remitirse a unas pocas ideas presentes en los principales autores de la corriente filosófica conocida como “estructuralismo”, que tienen algo que decirnos a propósito de la naturaleza del arte en general, y de la arquitectura en particular. Según J.L. Pardo, para los pensadores estructuralistas el habla, que es fundamental para la existencia de un orden social humano, apunta en un sentido contrario al del arte, porque “mientras que el hablante de una lengua natural invierte toda su energía en la producción de significado con un mínimo coste en la producción de significante […] el artista gasta la mayor parte de su energía en la producción del significante”3.En cada uno de estos dos extremos se da, sin embargo, una excepción a la regla general: por el lado del habla, nos encontramos con una práctica que, pese a producir significado a partir de un conjunto dado de significantes (la lengua) es considerada un arte, y por consiguiente algo no útil, o de una utilidad difícilmente determinable – nos referimos a la literatura, de cuya paradójica condición no me ocupo en este artículo 4; por el lado del arte, nos topamos en el caso de la arquitectura con una disciplina artística que, al contrario que todas las demás (piénsese en la pintura, la escultura o la música, por ejemplo) no puede renunciar a ser útil, esto es, a producir un significante (el edificio) que se inserta en la vida social, la cual no sería posible de no ser por el habla.

La esencia de la arquitectura, aquello que la distingue de las restantes, antes no es otra cosa, pues, que su vínculo con la funcionalidad, es decir, con lo no-artístico; no debe sorprendernos por lo tanto, que el aspecto funcional, constructivo y estructural sea analizado prioritariamente cuando se estudia la obra de un arquitecto, por más notable en términos estéticos (es decir formales) que esta resulta, como sucede efectivamente con Gaudí.

¿En qué afecta lo que acabo de exponer a las relaciones entre la arquitectura, y la religión, que era el segundo asunto sobre el que me interrogaba más arriba? En otras palabras, si, como es sabido, la palabra “religión” procede del término latino “re-ligare”, que significa “unir de nuevo”, ¿qué es eso que se trata de unir nuevamente? Pienso que para Gaudí, lo que se trata de re-unir son esas dos tendencias en principio antitéticas a las que he aludido hasta aquí por medio de diversos nombres (lo funcional y lo estético, lo social y lo individual, el significado y el significante, el habla y el arte). Ahora bien, en tal caso, la arquitectura, arte funcional por excelencia, será esencialmente religiosa, no porque comporte la creencia en un Dios específico, sino en la medida en que lo que ella pone en juego es el problema del “re-ligare” inherente a toda sociedad. Lo que el arquitecto construye, por tanto, sea o no consciente de ello, no son únicamente edificios, sino el nexo mismo entre la sociedad y los individuos, condición de toda vida en sociedad. Leído desde esta perspectiva, me parece que el fragmento que cité al comienzo de este breve texto revela, si no la clave definitiva para entender la obra de Gaudí, sí al menos algunos de los elementos fundamentales para hacernos una idea de la ambición que la atraviesa.


1 El primero en formular dicha tesis fue un discípulo del propio Gaudí, J. Rubió i Bellver, quien la expuso en vida de su maestro en la conferencia titulada “Dificultades para llegar a la síntesis arquitectónica” publicada en el Anuari de l?Associació d’arquitectes de Catalunya en 1913, y más tarde incluida en el volumen colectivo Antoni Gaudí (Barcelona, Ediciones del Serbal, 1991) esta misma tesis fue sostenida por G.R. Collins en su monografía Antoni Gaudí (Nueva York, Brazilier, 1948) y por R. Pane en su texto “Nueva contribución al estudio de Gaudí entre la crítica del arte y la psicología”, publicado inicialmente en Barcelona en 1984 dentro del catálogo de la exposición  “Antonio Gaudí (1852 – 1926)” y reeditado en el mismo volumen colectivo que incluye la conferencia de Rubió i Bellver.

2 González Moreno-Navarro, José Luis; Cassals Balagué  Albert; Gaudí y la razón constructiva. Un legado inagotable, Madrid, Akal, 2002, p. 183.

3 Pardo José Luis; “Naturaleza y Arte al final del siglo XX. Ensayo sobre la falta de significado”, en rostro@representación.com, Guipúzcoa, Arteleku, 1998, p. 32

4 Véase a este respecto (y disculpe el lector la autoreferencia) mi ensayo titulado “In media res. La noción de “lo neutro” en Maurice Blanchot.”, en Revista de Humanidades: Tecnológico de Monterrey, 2005, https://www.academia.edu/3257613/In_media_res_La_noci%C3%B3n_de_lo_neutro_en_Maurice_Blanchot_.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s